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Todo lo que debes saber sobre “todo”

¡Bienvenidos, pequeños míos! Ya toca un nuevo artículo de ortografía y gramática. Y me viene fenomenal para desconectar de la novela que estoy escribiendo, así que esta tarde de domingo soy toda vuestra. Caliento los dedos y empiezo a escribir.

En esta ocasión, os voy a explicar unas cuantas cosas sobre todo. ¿Qué misterios encierra la palabra todo? ¿Conocéis todos sus significados y usos? ¿Sabéis cuándo utilizar el plural o el singular según a qué palabra acompañe? No os preocupéis, pequeños míos, aquí estoy para guiaros a través de las farragosas explicaciones de los eruditos de la gramática.

El caso es que he tenido algún problemilla con la escritura de mi novela, pero eso no ha dejado huella en esta artículo. No, no no… Si lees con atención este artículo, no encontrarás ninguna pista de lo que me ha pasado esta semana.

¡Empecemos! todo

La palabra todo tiene una función diferente según el contexto de la oración y a quién acompañe. Es una de esas palabras comodín que se utilizan muchísimo. Si tenéis curiosidad, podéis contar las veces que aparece en un texto.

Puede funcionar como: 

1. Adjetivo indefinido que designa a la totalidad del conjunto o cada parte de un todo.

Si precede a un determinante (un artículo que nos delimita el género, número, ubicación o posesión del sustantivo) más sustantivo, indica que no excluye a ninguna de las partes que incluye dicho sustantivo. O hablando en plata, que ninguno de los individuos a los que me refiero se escapa del redil.

Ejemplos: Todos mis personajes literarios deberán acatar las órdenes que se les doy. (Aquí especifico que cada uno de mis personajes deben obedecerme; los demás escritores, que se apañen ellos)

Atención:

¿Qué pasa si el sustantivo es femenino, pero el artículo que le acompaña es “el” porque acaba en una “a” tónica? Así escrito queda muy enrevesado, ¿no? Podéis investigar más sobre el tema aquí. Pero ahora es mejor que os ponga unos ejemplos:

El hambre. (Hambre es un sustantivo femenino, pero el artículo que le acompaña es masculino porque hambre empieza por a. Y queda muy mal si escribimos la hambre, ¿verdad? 

Correcto: Mi deseo sería combatir toda el hambre del mundo. ¡SÍ!

Incorrecto: Mi deseo sería combatir todo el hambre del mundo. ¡NO!

El agua.

Es correcto Ha subido en un grado toda el agua del embalse. ¡SÍ!

Incorrecto: Ha subido en un grado todo el agua del embalse. ¡NO!

¿Por qué? Porque todo funciona como un adjetivo y debe concordar en género y número con el sustantivo al que se refiere.

Cuando “todo” funciona como adjetivo indefinido, debe concordar en género y número con su sustantivo.  tweet

– Si precede a un sustantivo singular (sin determinante) equivale a “todos los”. Aquí nos referimos a un grupo más global que el anterior.

Ejemplo: Todo personaje literario obedecerá las órdenes de su creador.

Toda buena historia depende de sus personajes.

2. Adjetivo con valor ponderativo, usado para recalcar una cualidad (en grado sumo)

Si precede a “un”/”una” más sustantivo, suele implicar admiración.

Ejemplo: Ese personaje es todo un rebelde sin causa

Si precede a un adjetivo de cualidad, el todo aumenta esa cualidad al grado máximo.

Ejemplo: Ese personaje era todo rebeldía

Como adjetivo, ya hemos visto que debe concordar en género, pero con este sentido, el número es invariable. Es decir, cuando tiene valor ponderativo, permanece en singular siempre.

Ejemplo: Mis personajes estaban todo contentos conmigo. ¡SÍ!

Incorrecto, Mis personajes estaban todos contentos conmigo. ¡NO!

Cuando “todo” funciona como adjetivo ponderativo, permanece invariable (ni género, ni número).  tweet

Si precede a ciertos nombres concretos, a los que identificamos con cualidades concretas, sin determinante, estamos describiendo algo de forma superlativa, aunque sea mediante un sustantivo.

Ejemplo: Ese personaje es todo nervios.

La pequeña protagonista es toda nervios.

La pequeña protagonista es todo nervios.

Ambas formas (tanto en femenino, como en masculino) son correctas

¿Os habéis dado cuenta de que todo permanece invariable aunque nervios va en plural?

Sin embargo, sí debe puede concordar en género, como vemos en el segundo ejemplo.

3. Pronombre 

todoEs decir, que sustituye a personas o cosas no concretas. Si queréis saber más de los pronombres, podéis leerlo aquí.

Ejemplo:

Había creado varios personajes y logrado que todos le obedecieran.

La rebeldía de los personajes nos concierne a todos

El personaje eligió hacer otras cosas, todas equivocadas.

4. Otras expresiones formadas con la palabra todo

Con todo 

Enlace que significa no obstante, sin embargo. Como tal, se escribe entre comas si va en medio de una oración (es accesorio) o se pone una coma después si la oración comienza con ello.

Ejemplo: El personaje, con todo, aceptó parte de las órdenes de su creador.

Con todo y

Con todo y + sustantivo

Los dos ejemplos siguientes son variantes de la formación con + sustantivo + y todo que aporta énfasis a lo hablado. (En el habla coloquial aún utilizamos esta formación así: Si te pones gallito en el barrio, te comen con zapatos y todo)

1. Significado también con, incluso con

Ejemplo: El personaje le abroncó con todo y voces.

2. Significado a pesar de

Ejemplo: Con todo y la razón, el creador soportó la bronca de su personaje.

Con todo + oración subordinada de infinitivo o subordinada introducida por la conjunción “qué”

Su significado es a pesar de.

Ejemplo: Con todo y ser el creador, su personaje se le rebeló

Sobre todo 

Locución que utilizamos cuando queremos expresar: especialmente, principalmente.

Ejemplo: Sobre todo, hay que mantener la calma cuando los personajes se rebelan

Atención: ¡Sobretodo es una prenda de vestir!

Es un sustantivo y se escribe junto, no confundamos términos, pequeños míos…

Ejemplo: El personaje se subió el cuello del sobretodo y, mirando de soslayo a su creador, se alejó hacia su destino.

Hasta aquí el recorrido por los usos de todo. ¿Qué os ha parecido? ¿Útil, un tostón? Y por cierto… No os habéis percatado de que haya tenido ningún problema con la escritura de mi novela, ¿verdad? Yo dejo de lado cualquier rebelión escritoril y en mis artículos son objetivos y asépticos. Y ahora os dejo. Voy a coger el látigo de cuerdas que guardo para las emergencias, pero esto no tiene que nada que ver con un personaje cabezota, ¿eh? Todo se arreglará.

¡Puedes contarme tus impresiones! ¡Te espero!

Por | 2017-12-13T10:35:48+00:00 13 diciembre, 2017|Ortografía y Gramática|Sin comentarios

Acerca del Autor:

Nieves Muñoz
Nieves Muñoz nació un octubre de 1976 y desde siempre tuvo la necesidad de escribir, pero sus derroteros profesionales le llevaron a ejercer la enfermería en una unidad de cuidados intensivos pediátrica y neonatal. Comenzó escribiendo relatos cortos de varios géneros, porque es lectora de cualquier libro que caiga en sus manos y de mente inquieta, por lo que se atreve con casi cualquier cosa que pueda plasmar en un papel. En su página pueden leer parte de sus escritos.