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La importancia de “Un mago de Terramar”

Hay hechos recientes que pueden afectar a las personas queridas. Son el pan de cada día para todos los habitantes de este planeta y, aun así, no nos han educado, ni hemos aprendido (la mayoría) a lidiar con estas situaciones que causan un profundo cambio en nuestro interior y que nos acerca más a la condición humana que podamos tener. Estos días, muchos hablan de los ochenta años de «El Señor de los Anillos » pero pocos advierten la obra maestra que subyace en «Un mago de Terramar», escrita hace casi cincuenta, en el año en que nací. La autora más mediática en este último año, Margaret Atwood, define esta obra como «una meditación sobre la mortalidad o sobre lo que significa vivir. Y también, por supuesto, una meditación sobre el poder. ¿Qué significa tener poder?».

En las breves líneas que continúan, expondré mi opinión (y saldré corriendo para evitar los ladrillos, los tomates, los huevos podridos, los bloqueos y las broncas que puedan resultar sobre mi persona) sobre por qué todo el mundo debería leer este libro, incluso las personas que no suelen leer fantasía. Antes de nada, deciros que llegó a mis manos hace treinta y un años, tras la lectura de la obra de Tolkien y que siendo un fan incondicional del catedrático de Oxford, fui reticente a su lectura pero, desde entonces, se lo agradezco mucho a la persona que me lo enseñó. Toda la vida. De los escasos autores que adoro, puedo decir que Úrsula K. Le Guin figura entre los que pisan el podio.

Un Mago de TerramarLo primero, antes de nada, es que debemos recordar que la magia nos maravilla cuando deja de ser cotidiana para nosotros: no debes llevar un mago a un cumpleaños si quienes lo celebran tienen menos de seis años, porque con cuatro o cinco años sabes que la magia existe, que la paloma o el conejo saldrán de la chistera por sí mismos. Luego, cuando superas esa edad, será cuando los trucos te maravillen porque no esperas que salga algo de la nada.

Entonces, volviendo a «Un mago de Terramar», podríamos decir que debería tener la etiqueta de fantasía para adultos, aunque otros puede que lo quieran englobar en la categoría de Young Adult o simplemente fantasía (sí, es cierto, parece que no hay otra forma de colocar los libros en las estanterías de las tiendas. Cuando tenga la mía, los pondré por fecha de publicación. Y una cafetería en la librería. Y un semáforo de ruido…). Pero, tras la lectura, descubrimos que la autora habla sobre la vida y sobre la mortalidad de los seres humanos, cuál es la relación entre nuestro lado más oscuro y los demás, y sobre quiénes somos como seres que pertenecen a la humanidad (no entraré en diatribas sobre qué es ser humano, últimamente lo tengo difícil). Anda que no he dicho ná en treinta palabras. Por tanto, ¿debe leerlo alguien que por cuya edad no sepa advertir el alcance de las palabras de esta gran autora? Sí. Cada cual vamos a darle la lectura que podamos, en función de quienes somos. Ya sabemos que las historias de magia y hechizos muestran las relaciones de poder entre los personajes, de manera frecuente. Y, lo mismo que hay múltiples formas de leer «El Señor de los Anillos», las hay para «Un mago de Terramar», pero, ahondando, vemos que hay una forma de leer el primero que en el segundo se torna en política (¡Uy! ¡Lo que he dicho!).

Es interesante leer que el personaje principal persigue a una sombra por todo el mundo de Terramar. A veces, vemos que no es una historia tradicional con buenos y malos, porque la vida no se divide entre lo bueno y lo malo con claridad: reflexiona sobre lo que es la vida como ser humano. Los escritores del siglo XIX (gracias Concha Perea y Carles Muñoz Miralles) escribieron mucho sobre las sombras. Gente que las perdía; gente que las vendía. Por ello, entiendo yo (termino enseguida, Jordi Noguera), Jung es atraído por la sombra y nos muestra la obligación de realizar un trabajo personal de enfrentamiento con nuestra sombra: tienes que nombrarla, definirla, y si no lo haces, estás proyectándola sobre los demás. Pero esta no era la cuestión. Si quieres interesarte en la obra de Jung, hay mucho por leer, mucho por hablar y, seguramente, mucho por discutir. Este que escribe lo que quiere es recordarte el placer de la lectura o la relectura de un libro único que no ha tenido tanta repercusión en la sociedad, probablemente porque provenga de una autora, o, posiblemente, por la temática que desarrolla.

Un Mago de TerramarEn fin, sin destripar la obra, esta novela parece sencilla pero recoge profundas reflexiones sobre la lucha contra uno mismo y los temas de moda: el poder y la corrupción. Es el poder mal encauzado de Ged el que genera su desgracia, su lucha contra la Sombra, la que le acompañará hasta la conclusión de la obra (no quiero hacer ningún spoiler). Este mal personificado en la sombra es un mal propio de la persona, en definitiva, es la lucha interna, de la persona consigo misma, la típica lucha fantástica del bien y el mal pero dentro de nuestra conciencia y la búsqueda del equilibrio que realiza el protagonista porque lo necesita para poder vivir consigo mismo. No es lo que vemos en el mundo de Tolkien, donde los buenos siempre son buenos, requetebuenos, aunque tengan la licencia de actuar de forma sutil como malos en algún momento, pero siempre en pos del Bien. En contraposición, en la actualidad tenemos a Canción de Hielo y Fuego de George R. R. Martin donde los personajes ni son malos, ni son buenos, porque sus intereses son los motivos que les llevan a actuar de la manera en que lo hacen.

En fin, considero que «Un mago de Terramar» es una novela de aprendizaje, de corrupción, de lucha interior, donde se nos muestra la evolución del protagonista, evolución que continúa en las obras posteriores que conforman «Cuentos de Terramar» tratando estos aspectos con mayores consecuencias conforme avanza la trama que nos puede entretener mucho y reflexionar más en estos días de tanta crispación y enfrentamiento.

Por | 2017-09-25T09:35:30+00:00 25 septiembre, 2017|Disección Literaria|Sin comentarios

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