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Celsius 2017: la crónica de un disfrute anunciado

Mi primer Celsius lo disfruté en el verano de 2015. Como para muchos placeres de la vida, el primero suele ser el más impresionante, el más alucinante, el más (inclúyase el calificativo que apetezca)… pero gusta repetir y disfrutar de nuevo. De modo que esta es mi crónica del Celsius 2017.

 

Ese festival fue una experiencia única donde pude descubrir a multitud de personas relacionadas con el mundo del género y disfrutar tanto de su compañía como de su amabilidad. Tanto fue así que hasta Cristina Jurado me publicó mi crónica sobre mi vivencia en el número dos de la revista Supersonic.

Pero, vayamos al cachopo… Perdón que me despisto. Al meollo. Es difícil poder asistir a tantas actividades que se desarrollan en estos cuatro días porque tienes dos obstáculos: el gran número de actividades coincidentes y el público. ¿El público? Sí. El entorno donde se desarrolla el festival es único e inigualable. Rodeado de casetas de libros, una carpa de actividades a la que de manera anexa hay más expositores y unos estupendos bares y restaurantes, hacen que los amigos que se reencuentran o los nuevos por conocer tengan que decidir entre asistir a la charla o compartir una sidra o un rato de charla.

Miércoles

Desde el año pasado, los estupendos organizadores del Festival, hartos de que el miércoles sea considerado “el día de la basura”, programan actividades bastante interesantes desde el primer día. El año pasado fue Joe Abercrombie, autor que no asistió (como única vez en su vida y la del Celsius) durante mi primer Celsius porque su esposa quería cruzar a nado el estrecho del Bósforo (¡impresionante!). En cambio, las grandes estrellas para el miércoles fueron Elia Barceló, Jasper Fforde y Mike Carey, entre otros. Qué se puede decir de estos autores que no se haya dicho ya. Sus charlas fueron muy interesantes, tanto que se hicieron cortas. También fue muy divertido ver, por la mañana, hablar en inglés a Cristina Macía cuando estaba traduciendo a Ian Watson en la presentación de su libro, desarrollando la conversación en el idioma de Shakespeare.

Jueves

Celsius 2017La mañana del jueves fue inconmensurable. Entre otras presentaciones, pude acudir a la de Marc Pastor y su “Farishta” a quien presentaba el prolífico y premiado Ricard Ruiz Garzón. Ricard, dada la escasez de tiempo, quiso hacer un cuestionario de preguntas de elección múltiple pero Marc terminó contestándolas a todas. También nos habló de la adaptación de su libro L’any de la plaga al cine. Sin darnos tiempo a recuperar el resuello de una entrevista tan acelerada, Concha Perea apareció en el estrado para presentar ante un gran grupo de fans de su obra, la última novela publicada de Terralinde. Tras la aparición en 2013 de “La Corte de los Espejos” los lectores de las aventuras de Nicasia Recorretúneles y compañía han tenido que ser pacientes y no desesperar hasta la llegada de “La última primavera”. No acabábamos de recuperarnos de la presentación de esta magnífica autora cuando apareció Joe Hill en el estrado. Algo retraído, Hill hizo que el público se situase para tomar una foto y subirla a Instagram. Tras realizarla, amagó con marcharse de la carpa como si ya hubiera terminado. En esta intervención, Joe Hill nos habló de cómo le ha influenciado el hecho de que en su casa, tanto su padre “un escritor con un prometedor futuro si persevera” (en sus propias palabras) como su madre una micóloga aficionada, escribieran y que su madre se negara a que su padre pudiera utilizar las esporas de los hongos para escribir una novela. Cuando la escribió y se la mostró a su padre, este le recordó la advertencia de su madre pero Joe le contestó que la negativa sólo fue para él y que su madre le quiere mucho. Durante la presentación pudimos ver cómo Joe Hill alucinaba, al igual que todas aquellas personas que lo conocen por primera vez en acción, con Diego García Cruz que es un increíble traductor, llegando a decir que le encantaba dar charlas con traductor porque si decía algo inteligente, el público se lo achacaba a él pero si decía algo estúpido se lo atribuían al traductor.

Celsius 2017Tras estas actividades, mientras esperábamos a la presentación de “Alucinadas 3” donde nuestra compañera en Factoría de Autores Carmen Romero Lorenzo fue la ganadora del certamen, pudimos charlar con el gran Joe Abercrombie y su editora, antes de su charla en el Auditorio por la tarde.

El inicio de la tarde del jueves fue con Lisa Tuttle. Tengo la suerte de que Lisa Tuttle y el que escribe hablamos algo por las redes sociales y siempre que coincidimos en algún evento como la pasada Eurocon o este Celsius, me suelo acercar a saludarla. Suelen ser charlas deliciosas con dos personas encantadoras como ella y su esposo lo que te llama mucho más la atención después de leer lo que escribe. Tras Lisa Tuttle, en la carpa de actividades pudimos disfrutar de la multipresentación de “El humor en la literatura de género nacional” con Sergi Escolano, un habitual del Celsius, “Su muerte, gracias” de Abel Amutxategi, “Sopa de elegidos” de Pablo García Maeso y “Tres enanos y pico” del mediático y simpático Ángel Sanchidrián. Iban a ser presentados por el gran José Manuel Estébanez pero los autores apenas le dejaron intervenir. Tras esta presentación, el auditorio estaba a rebosar con la presentación de “13 razones” de Jay Asher. Desde el inicio, el autor resaltó y recordó que era muy importante que rompiéramos el tabú de hablar sobre el suicidio (como hace en su obra y en la posterior adaptación televisiva). Durante la charla, comentó que estuvo a punto de finalizar la novela con el descubrimiento de que la protagonista no se hubiera suicidado; pero desistió porque consideró que todas aquellas personas que habían influido en ella para tomar tal trágica decisión, así como los lectores, pudieran llegar a pensar que se les daba una segunda oportunidad para enmendar sus errores y, realmente, la vida no da segundas oportunidades en este tipo de situaciones, entre otras. Por último, el auditorio se vino abajo entre aplausos y vítores para recibir al gran Joe Abercrombie. Volvió a agradecer a la organización que contasen con su presencia para el festival, dijo lo mucho que disfrutaba estando allí con sus lectores y habló de que “Filos Mortales” era la forma de pedir perdón a su editora por publicar la trilogía del Mar Quebrado con otra editorial.

Si a alguien de los asistentes no le convencieran las actividades programadas por la tarde, en el Parque público cercano al Auditorio la Escuela Asturiana de Esgrima Antigua realizaba actividades y demostraciones que fueron del agrado de niños y mayores. O, si no entraba dentro de tus apetencias, podrías haber asistido a un encuentro con Rihanna Pratchett la guionista de videojuegos como Tomb Raider, Rise of the Tomb Raider, Overlord, Mirror’s Edge, etc.

Viernes

El viernes por la mañana diversos autores nacionales presentaron sus obras destacando al final de la mañana el encuentro con Dave Grossman, cocreador de “El Secreto de Monkey Island”.

El viernes por la tarde las actividades del auditorio nos obligaron a permanecer sentados sin descanso: Elías Combarro entrevistó a Ian MacDonald, el autor de Luna, seguida por Ann Leckie, premio Hugo 2014 por Justicia Auxiliar, y Laura Fernández entrevistó a Joe Hill. En esta ocasión, Hill estuvo más entusiasta con el público, algunos suponemos que tras ver a Abercrombie en directo la tarde anterior.

Sábado

El sábado por la mañana pudimos asistir en la carpa de actividades a la presentación de la última novela de Manuel Moyano, “El abismo verde”. Este autor fue premio Celsius en la Semana Negra 2015 con “El Imperio de Yegórov”. Tras él, pudimos asistir a la presentación de “2096” de Ginés Sánchez. Además de volver a tratarse el tema del cambio climático, lo más llamativo es que una novela de género haya sido publicada por la editorial Tusquets, la misma que ha publicado el best-seller “Patria” de Fernando Aramburu. La mañana terminó en la carpa de actividades hablando de cómic con Joe Hill, que ensalzó la labor de su compañero Gabriel Rodríguez, y con Mike Carey.

Durante la tarde del sábado tuvieron lugar las presentaciones de bastantes obras nacionales de autores famosos como Guillem López, José Antonio Fideu (último premio Minotauro), Emilio Bueso, y Ricard Ruiz Garzón, entre otros. También estuvo presente el flamante premio Kelvin 505 de este año a la mejor novela nacional “El Gran Imaginador” de Juan Jacinto Muñoz Rengel y la guinda final de la tarde que fue la mesa redonda con los autores extranjeros Joe Hill, Mike Carey, Jasper Fforde, Ann Leckie e Ian McDonald sobre las decepciones y las esperanzas de que su obra hubiera sido o fuera a ser adaptada para el cine o la televisión. En esta mesa redonda Jasper Fforde mostró sus dotes para tomar la batuta en una reunión y las risas y aplausos se sucedieron durante la charla.

Y se terminó el Celsius 2017. Así. Cuando estás allí el tiempo pasa volando entre actividades, copas y comidas. Durante la penúltima charla de Joe Hill, la organización desveló que Tad Williams, el autor de “Las sucias calles del cielo” o “La canción de cazarrabo”, vendrá al Celsius 2018 junto con Joe Abercrombie. Aún así, la sensación general de todos los asistentes es la de volver el año que viene ya que no tenemos máquina del tiempo que nos devuelva al miércoles 19 en que empezó esta última edición del Festival.

No me puedo despedir, si has llegado hasta aquí muchas gracias, sin agradecer a todas aquellas personas que se han acercado a mí en esta edición para saludarme y a todos los que han compartido conmigo estos maravillosos momentos, tanto compañeros de Factoría de Autores como autores y participantes del festival. Gracias a todos y, en especial, a la organización del Celsius, todos podemos disfrutar y conformar una experiencia única como es la que vivimos cada año a finales de Julio en Avilés.

¡Nos vemos el año que viene!

 

Por | 2017-08-02T10:42:50+00:00 28 julio, 2017|Eventos literarios|Sin comentarios

Acerca del Autor:

Juan Luis García

Juan Luis nació el primer día de 1968. Llegó al colegio con tres años, no sabe si por el tamaño de su cuerpo o de su curiosidad. Escribió de pequeño pero los profes de la época le desanimaron tanto que se encaminó hacia las ciencias. Estudió Biología aunque quiso ser médico pero descubrió que la naturaleza se defiende con una toga y, ya de mayor, tras aprobar unas oposiciones del Estado, estudió Derecho con dos niñas en el mundo y una compañera inigualable. Lector empedernido desde la escuela, donde su profesora de Ciencias le mostró a un Asimov que las explicaba sin ser aburrido llegó a leer libros impensables en la actualidad con 8 años como la Ilíada o La Odisea. Incansable buscador, artesano del pan y del jabón, probó un curso de verano en Factoría de Autores para leer mejor y recordó lo que le gustaba escribir y contar sus inquietudes. Continúa formándose en escritura y desde ese verano de 2015 intenta no dejar de escribir, ni de aprender.